Catedral y casco histórico de Plasencia

Plasencia

Guía de heladerías artesanales para tu visita a Plasencia. Valoraciones reales, mapa y el Pasaporte Heladero.

0
Heladerías
0.0
Valoración media
0
Reseñas

🥄 Pasaporte Heladero de Plasencia

Visita las heladerías del circuito, complétalo y recibe tu cucharita coleccionista exclusiva de Plasencia.

Quiero mi pasaporte →

Las mejores heladerías en Plasencia

Plasencia tiene 4 heladerías artesanales registradas en GelatoMaps. Con una media de 3.9★ y más de 134 reseñas, la oferta heladera es una de las mejores de Extremadura.

¿Visitando Plasencia? Después de conocer la catedral gótica y el famoso mercado del martes, date un capricho en una de estas heladerías. Muchas están a pocos minutos de los principales monumentos.

Información turística oficial: Turismo de Plasencia · Turismo Extremadura

Catedral y casco histórico de Plasencia
Catedral y casco histórico de Plasencia

Heladerías artesanales en Plasencia

2 bolas GelatoMaps

Helados Artesanos La Heladería

3.0 (78)
Helado

Plaza Mayor, 33

3 bolas GelatoMaps

Gelateria Carte D'or Plasencia

5.0 (16)
Gelatería

Plaza Mayor, 13

Únete a miles de viajeros

Recibe las mejores heladerías de cada ciudad que visites. Guarda tus favoritas. Comparte tu ruta heladera.

Crear cuenta gratis

Guía turística de Plasencia: la ciudad del martes, las catedrales y el helado artesanal

Plasencia es una de las joyas medievales de Extremadura. Fundada en el siglo XII por el rey Alfonso VIII con el lema "ut placeat Deo et hominibus" —para que plazca a Dios y a los hombres—, esta ciudad de la provincia de Cáceres conserva un casco histórico que declara su historia con cada piedra: catedrales góticas y renacentistas, murallas medievales en pie, conventos, palacios y un mercado del martes que lleva celebrándose desde 1189. Y rodeada de una naturaleza extraordinaria que la convierte en puerta de entrada al Valle del Jerte, La Vera y el Parque Nacional de Monfragüe.

Historia de Plasencia: la ciudad que plació a todos

Alfonso VIII fundó Plasencia en 1186 como plaza fuerte en la frontera entre los reinos castellano y leonés. Su privilegio fundacional le otorgó un mercado semanal que, ocho siglos después, sigue celebrándose cada martes en la Plaza Mayor. Esta continuidad histórica única en España convierte el Mercado del Martes de Plasencia en una institución viva que mezcla tradición y comercio contemporáneo. Durante la Edad Media, la ciudad fue sede de importantes sínodos eclesiásticos y escenario de las disputas entre la nobleza y la corona que marcaron la historia de Castilla.

En el siglo XV y XVI Plasencia vivió su momento de mayor esplendor. El obispado placentino era uno de los más ricos de España, y esa riqueza se tradujo en una arquitectura religiosa de primer nivel. La ciudad llegó a construir dos catedrales contiguas —la Catedral Vieja románico-gótica del siglo XII y la Catedral Nueva renacentista del siglo XV, que nunca llegó a terminarse— un conjunto único que no tiene parangón en Europa y que ha fascinado a arquitectos e historiadores durante siglos.

Qué ver en Plasencia

El epicentro de Plasencia es su Plaza Mayor, una de las más hermosas de Extremadura, presidida por la Casa del Ayuntamiento y animada cada martes por el mercado que convierte el centro en un mercado al aire libre de productos frescos, artesanía y ganadería. El Mayorga, el reloj de la Torre del Reloj que data del siglo XV, da las horas con el mismo mecanismo de hace quinientos años.

Las dos Catedrales son la visita obligada. La Catedral Vieja, también llamada Catedral de Santa María, guarda joyas del románico tardío y el gótico primitivo, además de una colección de azulejos medievales excepcional. La Catedral Nueva, iniciada en 1498 por Juan de Álava y nunca concluida, impresiona por la escala de su nave central y el detalle plateresco de sus portadas. Ver los dos edificios en un mismo recinto es una experiencia arquitectónica que solo Plasencia puede ofrecer.

La muralla medieval, conservada en tramos importantes, rodea el casco histórico y permite un paseo con vistas al río Jerte. El Acueducto Romano del siglo I, la Casa del Deán, el Palacio Episcopal y el Convento de las Clarisas completan el itinerario histórico. Para los aficionados a la naturaleza, el río Jerte pasa a los pies de la ciudad y ofrece un paseo fluvial muy recomendable.

Excursiones desde Plasencia: el Valle del Jerte y La Vera

Plasencia es la capital natural del norte de Extremadura y el mejor punto de partida para explorar dos de los valles más espectaculares de España. El Valle del Jerte, a solo 20 kilómetros, se convierte en marzo en un espectáculo natural sin igual: más de un millón de cerezos en flor cubren las laderas de la sierra de un blanco absoluto, un fenómeno que atrae a decenas de miles de visitantes cada primavera. En verano, el mismo valle ofrece playas fluviales naturales y una producción de cerezas —la Cereza del Jerte tiene DOP— que es la más importante de España.

La comarca de La Vera, al sureste, es conocida por el Pimentón de la Vera —imprescindible en la cocina española— y por el Monasterio de Yuste, donde el emperador Carlos V se retiró a morir en 1558. El Parque Nacional de Monfragüe, a 40 kilómetros, es el reino del buitre negro y el lince ibérico en uno de los últimos bosques mediterráneos bien conservados de Europa.

Gastronomía de Plasencia

La cocina placentina es una de las más completas de Extremadura. El Mercado del Martes es el mejor escaparate: quesos de oveja, embutidos de cerdo ibérico, pimentón de la Vera, aceite de oliva virgen de la sierra y las famosas cerezas del Jerte en temporada. Los restaurantes del casco histórico sirven platos contundentes como el cocido de cerdo ibérico, los callos a la extremeña y las migas de pastor, acompañados de vinos de la DO Ribera del Guadiana.

El postre natural de Plasencia, sobre todo en los meses cálidos, es un helado artesanal elaborado con productos de la tierra. Varias de las heladerías registradas en GelatoMaps para Plasencia utilizan la cereza del Jerte como ingrediente estrella, ofreciendo sabores únicos que no encontrarás en ningún otro lugar del mundo. El helado de cereza del Jerte, cremoso y con el punto ácido justo, es uno de los grandes secretos gastronómicos del norte de Extremadura.

El Valle del Jerte: la cereza y el paisaje más fotogénico de Extremadura

A 20 kilómetros de Plasencia comienza el Valle del Jerte, uno de los paisajes más espectaculares de España y sin duda el más fotografiado de Extremadura. El valle alberga más de un millón de cerezos que, durante las dos semanas de finales de marzo y principios de abril, estallan en una floración blanca simultánea que cubre literalmente las laderas de la sierra de nieve de pétalos. El fenómeno, conocido como el Cerezo en Flor, atrae a decenas de miles de visitantes que suben por las carreteras del valle para ver desde los miradores el espectáculo de los cerezos cuajados.

En verano, el mismo valle ofrece playas fluviales naturales en el río Jerte donde el agua fría de la sierra alivia el calor extremeño. Las cerezas de la variedad Pico Negro —con DOP Cereza del Jerte— llegan a su punto de maduración en mayo y junio, y en los mercados y tiendas del valle se pueden comprar directamente al productor. Las heladerías de Plasencia son las primeras en incorporar la cereza del Jerte a su carta de temporada: el helado de cereza artesanal elaborado con fruta del valle vecino es uno de los sabores más únicos y buscados del norte de Extremadura.

La Vera y el Pimentón: el condimento rey de España

Al sur del Valle del Jerte, la comarca de La Vera produce el Pimentón de la Vera con DOP, el pimentón ahumado sobre brasas de roble que da su color y sabor característico al chorizo español, a la sobrasada y al auténtico gazpacho extremeño. Las fábricas pimentoneras de Jaraíz de la Vera y los pueblos vecinos siguen elaborando el producto de manera tradicional, ahumando los pimientos en secaderos de madera durante dos semanas antes de molerlos en los antiguos molinos de piedra.

La Vera también es la tierra del Monasterio de Yuste, donde el emperador Carlos V, cansado de gobernar el mayor imperio de la historia, se retiró voluntariamente a morir en 1558. El monasterio, cuidadosamente restaurado, conserva las habitaciones donde el emperador pasó sus últimos dos años y permite comprender algo de la grandeza y la melancolía del hombre que un día fue dueño del mundo. La visita a Yuste, combinada con una parada en una heladería de Plasencia, es uno de los itinerarios más ricos que ofrece el norte de Extremadura.

La vida cultural placentina: más viva de lo que parece

Plasencia tiene una vida cultural activa que sorprende a los visitantes que esperan una ciudad de provincias dormida. El Mercado del Martes, que lleva celebrándose desde 1189, es el corazón social y comercial de la ciudad: cada martes por la mañana, la Plaza Mayor y las calles aledañas se llenan de puestos de hortalizas frescas, quesos de oveja, embutidos artesanales, ropa y cachivaches de toda clase. El mercado no es un montaje turístico sino un comercio vivo donde los agricultores de los pueblos del entorno venden su producción directamente al consumidor, igual que hace ocho siglos.

El Teatro Alkázar de Plasencia programa una temporada regular de teatro, música y danza que atrae a artistas nacionales e internacionales. La ciudad tiene además una rica tradición de ferias y festividades: la Feria de Otoño, en octubre, es un evento que combina ganadería, artesanía y gastronomía en el que los placentinos muestran el mejor producto de su comarca.

Cuándo ir y cómo llegar a Plasencia

La mejor época para visitar Plasencia es primavera (especialmente la segunda quincena de marzo y la primera de abril, para ver los cerezos en flor del Jerte) y otoño (septiembre-octubre, con la vendimia y los productos de temporada). El verano es caluroso pero las noches son agradables y el Jerte ofrece un alivio natural. Desde Madrid, Plasencia se alcanza en tren en unas 3 horas o en coche por la A-5 en 2 horas y media. Desde Cáceres, a solo 80 kilómetros por la N-630, el trayecto es de menos de una hora. Desde Salamanca, la Vía de la Plata une ambas ciudades en unas 2 horas de conducción por una de las carreteras con más paisaje de Extremadura. Una vez en Plasencia, el casco histórico se recorre completamente a pie en una mañana o tarde bien aprovechada.

🏛️ Información turística oficial de Plasencia

Más heladerías en Extremadura

← Ver todas las ciudades de Extremadura

GelatoMaps Instala la app gratuita y lleva el mapa contigo