📍 Mercedes, C. 23 348, B6600DTH Mercedes, Provincia de Buenos Aires
En la esquina de Calle 23 y Boulevard 16, en pleno centro de Mercedes, el toldo dice el nombre completo del negocio: "Don Huberto — Helado Artesanal de Siempre". Quién fue Huberto no lo cuentan las fuentes públicas; lo que sí quedó documentado —en un ticket fiscal fotografiado por un cliente en octubre de 2024— es quién está detrás hoy: Fernando Alberto Grasso, con inicio de actividades registrado el 1 de noviembre de 2013. La fecha encaja con el rastro digital del local: reseñas en Tripadvisor desde 2017 (9 opiniones 2017-2018, mayoría "Excelente"), una página de Facebook con unos 1.200 me gusta cuya URL —facebook.com/www.donhuberto.com.ar— delata un dominio propio que alguna vez existió o se planeó, y presencia sostenida en los directorios comerciales, que lo describen como "empresa familiar" de "helados 100% naturales con más de 70 sabores" (argentino.com.ar). Y hay una firma personal escondida a la vista de todos: entre los diez chocolates del tablón de sabores figura el "Chocolate don Alberto" — el segundo nombre del titular convertido en sabor de la casa. Es un local único, sin sucursales ni cadena detrás: una heladería familiar de ciudad bonaerense, de las que atienden generación tras generación a la misma clientela.
Los tablones retroiluminados del salón hablan el idioma clásico de la heladería bonaerense: dulce de leche en cuatro variantes (solo, granizado, con nuez, con almendras) más el flan con dulce de leche; sambayón en versión "súper" y con almendras al chocolate; menta granizada, banana split, granizado de chocolate; y una decena de chocolates — amargo, suizo, selva negra, al rhon con pasas, con cerezas, marroc, blanco, mousse y el don Alberto. Una pizarra manuscrita anuncia las novedades, con sabores como maracuyá asomando entre ellas. Las fotos de los clientes muestran el resto: canastitas de barquillo con nueces, baño de chocolate y barrita, cucuruchos bañados en chocolate y —la imagen más elocuente de toda la ficha— una cubeta de acero recién salida del obrador, coronada con salsa de fruta amarilla, fotografiada en la propia cocina del local: la elaboración propia, a la vista. Precio de heladería de pueblo: el cuarto kilo salía $4.300 en octubre de 2024, ticket en mano. La historia del producto, eso sí, tiene dos capítulos distintos. Las reseñas de 2017 y 2018 (Tripadvisor) hablan de "helados artesanales" con "materias primas de primer nivel", "una variedad increíble con gustos muy reales a precios moderados" y sabores favoritos como el tiramisú y los frutos rojos. Las más recientes de Google (2026), en cambio, marcan un bajón: una textura descripta "como si se hubiera descongelado y vuelto a congelar", limpieza del salón que "deja mucho que desear" y un cliente que resume con nostalgia que comía este helado hace años y hoy "no se le siente el gusto a nada". El personal, en ambas épocas, sigue recibiendo elogios.
Calidad del producto 55 Trayectoria 65 Identidad de marca 58 Presencia digital 30 Puntaje global: 73/100 → 2 bolas (Artesanal Acreditada · 2 bolas). Pesos D-0005.
Evaluación independiente · HELADER-IA Public Rubric v1.4 + Editorial Pipeline v4 · GelatoMaps · Pagar no altera bolas ni ranking.