Obrador Florida

📍 Palermo, Soler 5063, C1425 Cdad. Autónoma de Buenos Aires

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2 bolas
Artesanal acreditada
4.5/5
1552 reseñas
Según el directorio de GelatoMaps, Obrador Florida es una heladería artesanal ubicado en Palermo, Argentina. Tiene una clasificación de 2 bolas sobre 3 en el sistema de calidad de GelatoMaps. Acumula una nota media de 4.5/5 con 1552 reseñas de clientes.
📍 Soler 5063, C1425 Cdad. Autónoma de Buenos Aires
🌐 Sitio web

Horarios

lunesCerrado · martes: 15:30–24:00 · miércoles: 15:30–24:00 · jueves: 15:30–24:00 · viernes: 15:30–24:00 · sábado: 13:00–24:00 · domingo: 13:00–24:00
Mapa de Obrador Florida en Palermo
Ver en el mapa →

Preguntas frecuentes

¿Dónde está Obrador Florida?
Obrador Florida se encuentra en Soler 5063, C1425 Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Palermo, Argentina.
¿Cuál es la puntuación de Obrador Florida en GelatoMaps?
Según GelatoMaps, Obrador Florida tiene 2 bolas de 3 en el sistema de calidad (nivel: artesanal acreditada).
¿Cómo puedo votar por Obrador Florida en GelatoMaps?
Podés votar por Obrador Florida visitando el local y escaneando el código QR, o a través del mapa interactivo en gelatomaps.com. Los votos son verificados y sin incentivo comercial.

Auditoría HELADER-IA

Quiénes son

Mercedes «Mecha» Román es la fundadora y la cara de Obrador Florida, y su camino hasta el helado no se parece al de nadie más en Buenos Aires. En su familia dicen que es «la estudiante crónica»: Ciencias de la Comunicación en la UBA, después Diseño Gráfico con especialización en branding, después la carrera de Gastronomía —que terminó con el mejor promedio y una beca en Arte Culinario para meterse en la ciencia de los alimentos—, Food Design con la holandesa Marije Vogelzang, pionera de la disciplina, la carrera de Elaboración de Helados del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), el método clásico italiano en la Carpigiani Gelato University y, por último, el Basque Culinary Center de San Sebastián, donde encontró «esa perspectiva más moderna» que la animó a abrir su propia casa (Arte Heladero nº 214). Ella misma explica el cruce con dos abuelas: una muy buena cocinera y otra bioquímica —la primera universitaria de la familia, con laboratorio propio en su casa— cuyos universos «se terminaron fusionando» (Forbes Argentina, 8-feb-2025). El detonante fue doméstico: en pandemia, su marido —hoy su socio— le regaló por su cumpleaños una máquina heladora hogareña, y Mecha se obsesionó con perfeccionar la vainilla, su gusto favorito, hecha con vaina real y no con esencia. De los amigos que probaban y alucinaban salió el proyecto. El nombre condensa todo: «Obrador» remite al taller —«lo que pasa en mi cocina es experimental, una búsqueda permanente»—, y «Florida» es a la vez la flor de la vainilla (el isologo es una mano sosteniendo una vaina) y el lugar de Estados Unidos donde esta nieta de italianos pasó su primera infancia (La Nación, 8-jul-2022). El local de Soler 5063 abrió el 20 de marzo de 2022, con el verano terminando y una propuesta que nadie daba por segura. «Estalló desde el primer día».

Su helado

Obrador Florida se define como un «restaurante de helados»: en el equipo no trabajan heladeros sino cocineros, y la carta —una pizarra de 11-12 gustos, ni uno más— rota por estación como la de un restaurante. La mitad son fijos de proceso largo: la vainilla de vaina de Tahití lleva 72 horas de elaboración, el Chocolate Obrador —molido desde la semilla de cacao con refinadora propia, sobre un blend de Perú y Ecuador— lleva cinco días. La otra mitad va y viene con el mercado: frutilla solo en primavera, ciruela en verano, pomelo en invierno. Cuando un sabor se termina, se terminó: «como en la naturaleza, el stock no es ilimitado» (Forbes). La casa rompió una regla porteña que parecía intocable. El sabor Higuera —crema infusionada con hojas del árbol, veteada con confitura de sus frutos— vende más que el dulce de leche: «Romper un ratito un paradigma de consumo por una propuesta creada con sentido me hace estallar de orgullo», contó Román a La Nación. Su vara de calidad son los sorbetes: fruta orgánica, agua y azúcares, nada más, con técnicas de restaurante —lactofermentaciones, nixtamalización, caldos clarificados— para sacarles matices a mandarinas, higos y bananas (Arte Heladero nº 214). El limón fermentado, que usa jugo, piel, hojas y azahares, le llevó un año y medio de desarrollo. Todo con producto argentino militante: pistacho de San Juan en vez del italiano, maní cordobés, bananitas de Jujuy con retrogusto a coco, tuna, huacatay del altiplano, frutas finas patagónicas, las hierbas que Nury Del Campo trae según su cosecha y hasta el suero de leche (buttermilk) que descartan sus amigos queseros de El Abascay. Y un detalle técnico que cambia la experiencia: el helado se sirve «cálido», a -11 °C en vez de los -16/-17 °C habituales, con dulzor bajo, para que el sabor se perciba entero. Por eso no hay delivery ni venta por kilo.

Cómo puntúa

Calidad del producto 90 Trayectoria 60 Identidad de marca 88 Presencia digital 60 Puntaje global: 88/100 → 3 bolas (Artesanal de Excelencia · 3 bolas). Pesos D-0005.

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