📍 Azul, Monseñor Caneva 815, B7300 Azul, Provincia de Buenos Aires
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La historia de Iglú empieza lejos de la provincia de Buenos Aires. “La empresa Helados Iglú se inició en la ciudad de Córdoba en el año 1970. Fue fundada por Fulton Ángel Fiorini y su cuñado, Antonio Bainotti”, cuenta la propia firma en su sitio oficial: allí fabricaban cremas heladas que vendían en el mismo local, hasta que la sociedad se disolvió. Fiorini decidió seguir solo con la actividad y en 1976 instaló una pequeña fábrica artesanal de helados en Tandil, primero en Rodríguez 477 — donde hoy sigue funcionando uno de los puntos de venta de la actual Helados Iglú S.R.L. — y desde 1978 en la propiedad de Montevideo 454 y 455, comprada ese año, donde hasta el día de hoy operan la administración y la planta de fabricación. La sucesión fue dura y es parte de la identidad de la casa: Fulton Fiorini estuvo al frente hasta que enfermó en 1995 y falleció en febrero de 1996 — el mismo mes en que murió su esposa, Nelly Paroni de Fiorini. Desde entonces administra la empresa Mónica Beatriz Fiorini, su única hija, y “el patrimonio continúa completamente en manos de la familia”, subraya la web corporativa. En 2026 la marca cumple medio siglo de elaboración en Tandil: cincuenta años que la convirtieron en un clásico del centro-sudeste bonaerense.
La propia empresa define su producción con una franqueza poco habitual en el rubro: su planta es de “fabricación semi-industrial”, categoría que — explica su web — “corresponde a aquellas empresas que utilizan las mismas materias primas que las fábricas artesanales pero las procesan con maquinarias mucho más sofisticadas y especializadas”, y que se diferencia de las totalmente industriales porque éstas “suelen emplear materias primas genéricas y luego definen sus sabores con elementos no naturales”. Traducido: insumos de heladería artesanal, proceso de fábrica, producto idéntico en toda la red. La carta ronda los 40 gustos — de los clásicos dulce de leche granizado y chocolate a variantes como Tramontana o Kinder Bueno — y el mostrador acompaña con waffles con helado, postres envasados y una línea de cafetería y pastelería que la ficha de franquicia describe como “de elaboración propia”. Los potes naranjas llevan impresos la web y el eslogan de la casa (“El lugar que elegís siempre”), y el pedido sale también por PedidosYa, WhatsApp o la app propia de la marca.
Calidad del producto 62 Trayectoria 88 Identidad de marca 72 Presencia digital 60 Puntaje global: 73/100 → 2 bolas (Artesanal Acreditado · 2 bolas). Pesos D-0005.
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